Garmin Forerunner 165: opiniones
Llevas dos años corriendo con el móvil en el brazalete y ya te has cansado. Miras relojes y te encuentras con que hay quince modelos de Garmin, que se llaman todos parecido y que van de 150 a 900 euros. Y nadie te dice cuál es el que necesitas tú.
El Forerunner 165 es, ahora mismo, el que le sirve a más gente. Y conviene explicar por qué, y también en qué casos no.
Qué trae y qué no
Es el modelo de entrada «con todo lo importante». Concretamente:
- Pantalla AMOLED. Es el salto grande respecto a la generación anterior: se lee al sol sin esfuerzo y en interiores no parece un reloj de los noventa.
- GPS multibanda no, GPS normal sí. Suficiente para asfalto, pista y montaña abierta. En desfiladeros o entre edificios muy altos pierde algo de precisión.
- Frecuencia cardíaca en muñeca y saturación de oxígeno.
- Métricas de entrenamiento de Garmin: carga, estado de entrenamiento, tiempo de recuperación y sugerencias diarias. Esto es lo que de verdad diferencia a la marca.
- Sin mapas. Tiene navegación de vuelta al inicio con una traza básica, pero no mapa de calles.
La versión Music añade almacenamiento para música y unos 50 euros al precio. Solo compensa si de verdad vas a salir a correr sin móvil.
Cuánto dura la batería
El dato que más se exagera en las fichas, así que va lo que se ve en uso real:
- Uso normal como reloj con pulso continuo y pantalla en modo gesto: 10 a 11 días.
- Con pantalla siempre encendida: baja a la mitad, 5 o 6 días.
- Corriendo con GPS: unas 19 horas. Es decir, un maratón entero gasta menos de un cuarto de batería.
Frente a un smartwatch generalista que hay que cargar cada noche, esa es la diferencia práctica de tener un Garmin: te olvidas del cargador entre semana.
Sirve para nadar
Sí, tiene 5 ATM y modo de piscina: cuenta largos, detecta estilo y da el SWOLF. Para nadar en piscina cumple de sobra.
Para aguas abiertas, el 165 no trae modo específico. Si nadas en mar, necesitas subir de gama. Y si lo que quieres es escuchar música mientras nadas, el reloj no sirve para eso: eso son auriculares de conducción ósea, porque el bluetooth no atraviesa el agua.
165 o 55: en qué se diferencian
El Forerunner 55 ronda los 150 euros y es el escalón de abajo. Tiene GPS, pulso y las métricas básicas, y para empezar a correr sobra.
Lo que ganas subiendo al 165 son tres cosas concretas: la pantalla AMOLED, las métricas de carga y recuperación, y la posibilidad de programar entrenamientos por potencia o por zonas de forma más fina.
Si sales a correr tres días por semana sin plan estructurado, el 55 te vale y te ahorras cincuenta euros. Si sigues un plan, haces series y te interesa saber si estás sobreentrenando, el 165 es el que quieres.
165 o 265: cuándo compensa subir
El Forerunner 265 está unos 150 euros por encima. Lo que añade es GPS multibanda (mucha más precisión en ciudad y montaña técnica), más métricas de carrera y algo más de batería.
Merece la pena si corres en ciudad con edificios altos y te frustra que el trazado salga desviado, o si haces trail técnico. Para asfalto abierto y pista, el GPS del 165 va perfectamente y no vas a notar la diferencia.
Hace falta llevar el móvil
No. El GPS es del reloj, así que sales a correr con el reloj y ya está. El móvil solo hace falta para sincronizar después con Garmin Connect y para recibir notificaciones.
Los datos se guardan en el reloj hasta que lo sincronizas, así que puedes estar días sin conectarlo y no pierdes nada.
Qué mirar el primer día
Tres ajustes que cambian mucho la experiencia y que casi nadie toca:
- Pantalla siempre encendida o por gesto. Por gesto dobla la batería. Pruébalo una semana antes de decidir.
- Zonas de frecuencia cardíaca. Vienen calculadas con la fórmula genérica de 220 menos la edad, que se equivoca en mucha gente. Si tienes un dato real de una prueba de esfuerzo, mételo.
- Alertas de vuelta. Configura el aviso por kilómetro o por tiempo según cómo entrenes, o acabarás mirando la muñeca cada dos minutos.
Si prefieres empezar por algo más sencillo y barato, una pulsera de actividad cubre pasos, pulso y sueño por bastante menos. Lo que no da es entrenamiento estructurado. Y si quieres ver el resto de la gama, lo tienes en la guía de relojes Garmin.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la batería del Forerunner 165?
Entre 10 y 11 días como reloj con pulso continuo y pantalla por gesto. Con pantalla siempre encendida, la mitad. Corriendo con GPS, unas 19 horas: un maratón entero gasta menos de un cuarto de batería.
¿Sirve para nadar?
En piscina sí: tiene 5 ATM, cuenta largos, detecta estilo y da el SWOLF. Para aguas abiertas no trae modo específico, así que ahí necesitas subir de gama.
¿Qué diferencia hay con el Forerunner 55?
El 165 añade pantalla AMOLED, métricas de carga y recuperación, y entrenamientos más configurables. Si sales a correr tres días sin plan estructurado, el 55 te vale y te ahorras cincuenta euros.
¿Merece la pena subir al 265?
Solo si corres en ciudad con edificios altos o haces trail técnico, porque el 265 lleva GPS multibanda y ahí la precisión se nota. Para asfalto abierto y pista, el GPS del 165 va perfectamente.
¿Hace falta llevar el móvil para correr?
No, el GPS es del reloj. El móvil solo sirve para sincronizar después y para las notificaciones. Los datos se guardan en el reloj hasta que lo conectas.
¿Merece la pena la versión Music?
Añade unos cincuenta euros y almacenamiento de música. Solo compensa si de verdad vas a salir a correr sin el móvil encima.